La autobiografía textual y visual de Muellner toma como narrativa central un viaje de regreso desde una pequeña ciudad en el este de Siberia después de una ausencia de diecisiete años. Muellner viaja a Ulan-Ude en el otoño de 2009 y se propone encontrar a un amigo desaparecido; Guiado y perseguido por el extenso material fotográfico y escrito producido en sus viajes anteriores, y por la crónica reflexiva de sus inútiles rastreos, este libro considera la imposibilidad de rastrear y comprender el propio yo anterior. A lo largo del camino, el artista incorpora un marco para ver el enorme cambio cultural y socioeconómico que ha transformado la Rusia provincial.