En la última década, la violencia de género, los femicidios y los femicidios frustrados han ido en aumento en Chile. A su vez, la ley chilena que define el delito de femicidio ha ido evolucionando y modificándose para ampliar el concepto más allá de las relaciones de pareja formales o informales. El femicidio es el asesinato de una mujer a manos de quien es o ha sido su cónyuge o pareja o con quien tiene hijos en común. También es el asesinato de una mujer en razón de su género, cuando, por ejemplo, la víctima se ha negado a tener una relación sexual o sentimental con su agresor; a consecuencia de haber sido o ser trabajadora sexual; cuando existe violación previa al delito; cuando el asesinato es motivado por la orientación sexual, identidad de género o expresión de género de la víctima, o cuando se compruebe cualquier situación donde se evidencie la subordinación por las relaciones desiguales de poder entre el agresor y la víctima, o motivada por una evidente intención de discriminación.