Este libro está compuesto por 6 relatos autobiográficos en forma de seis cuadernillos. Su estructura es similar a los compendios de cuentos que se encuentran comúnmente en los libros de literatura.
Explora la idea de que las identidades son narrativas que se moldean de la misma manera que se construyen las historias. La autora combina fotografías tomadas de su archivo familiar con fotografías tomadas por ella y las organiza en historias cortas. En ellas, la vida cotidiana es una especie de escenario donde pasado y presente se mezclan y las personas en las imágenes son similares a personajes de ficción que comparten inquietudes, vacíos, miedos y vulnerabilidad, sin importar dónde o cuándo vivieron.