Esta es la historia de la trágica relación entre dos cuerpos: una narración crítica de la larga y fallida relación entre una sociedad y un río. Aunque hoy es un sarcófago largo y sinuoso, antiguamente la ciudad dependía de la abundancia de su arroyo. Siglos más tarde, con Monterrey transformado en un enclave industrial regional, el río Santa Catarina sirvió de frontera entre clases sociales: los empleadores en el lado norte, los trabajadores en el sur. Las primeras obras de ingeniería hidráulica se realizaron a principios del siglo XX.