En su último fotolibro, la artista japonesa Ai Iwane explora los vínculos entre un aspecto especial de la cultura japonesa hawaiana y sus raíces en la prefectura de Fukushima: el o-bon, un festival para honrar a los antepasados. Una canción particular que se reproduce durante el festival bon hawaiano, el “Fukushima Ondo”, proviene de la zona de Fukushima que fue devastada por los desastres de 2011.
A través de una brillante combinación de retratos, paisajes y tomas de detalles melancólicos, Iwane logra contar una historia de desarraigo y conexión.