Fascinado por el concepto de intimidad en Japón, el fotógrafo belga Zaza Bertrand creó esta serie de fotografías documentales en lugares conocidos como "hoteles del amor". En estos refugios kitsch y apartados que personifican la separación pragmática del sexo y el amor en Japón, los deseos eróticos se expresan de forma libre pero anónima. Como outsider, Bertrand intenta captar estas dicotomías y paradojas innatas.