Imagen divina, el primer fotolibro de Mauricio Toro Goya, asila un largo itinerario de argumentos latinoamericanos referidos a la evangelización, al poder hegemónico y al orden colonial que vemos también desplegados en la mayoría de los textos curatoriales, catálogos, referencias e información sobre esta y algunas otras obras recientes del autor. El libro se inserta cómodamente en la crítica poscolonial; en él se propone examinar los límites de la herencia cultural y la normalidad iconográfica instituida por el aparato religioso colonial. La imagen-huella busca restaurar y hacer visible la paradoja de la representación en el espacio mimético de la escenografía y en la rigidez del gesto estereotipado aprehendido a través de la idolatría y la adoración.