El hallazgo de las fotografías, permite a Paula López Droguett cuestionar la idea de un Ethos femenino; la condición naturalizada de características “femeninas” proyectadas como género, tanto social como culturalmente, y que desde la imagen fotográfica, es una relación indivisible entre mirada/cuerpo, dominio y violencia. Estas ideas son articuladas en las fotografías por mecanismos de engrapado, sutura y pliegue, exacerbando la construcción de una nueva corporalidad, que al constituirse como estética podría cruzar en un mismo tiempo, ideas de rotulación, obsolescencia y renovación.