El fotógrafo Lucas Lenci viajó por todo el mundo para crear un ensayo sobre el silencio. El diseño gráfico de este fotolibro recrea la atmósfera silenciosa y pausada que se encuentra en su obra. El libro está diseñado como un objeto frágil y delicado. La portada falsa está impresa directamente sobre la guarda, y el lomo también está descubierto. Parece invitar al lector a una mirada más atenta. El libro está protegido por una sobrecubierta translúcida de material aislante acústico, que también funciona como metáfora del silencio. La secuencia de imágenes mantiene un ritmo constante y austero bajo una cuadrícula sin variaciones, reservando la sorpresa para las propias fotos.