En su serie titulada "Daughters" (Hijas), Margaret M. de Lange presenta fotografías en blanco y negro de sus dos hijas durante los veranos de su infancia. Aunque el proyecto comenzó en 1993 y continuó hasta 2002, no fue hasta que ambas tuvieron la edad suficiente para dar su permiso que de Lange decidió exponer la obra. Las imágenes muestran a las dos niñas disfrutando de sus veranos al aire libre, descalzas y a menudo con el cuerpo desnudo, en un estilo oscuro, granulado y de alto contraste. En las fotografías, las niñas parecen formar parte de la naturaleza que las rodea, con tierra y hierba adheridas a las rodillas y los pies, con capuchas de piel de animal; se convierten en criaturas del folclore escandinavo que, como explica de Lange, "se decía que aparecían al anochecer y siempre eran hermosas, pero a menudo también malvadas".