Cualquier gran metrópolis es un entramado formidable, un amasijo tentacular, una polifonía ensordecedora donde lo evidente a plena luz del día esconde sus rasgos más oscuros, su cara más siniestra y los numerosos detalles de angustia, soledad y fracaso. Blackcelona traza un recorrido por los tonos más grises de esa policromía urbana, guiándonos a través del claroscuro que se cierne sobre la morfología misma de la ciudad y los seres que la habitan. Sus imágenes componen un relato donde se sugiere una línea argumental de la primera a la última fotografía pero, más que establecer una narración unívoca, pretende invitar a una experiencia; una aventura estética servida con el aderezo de lo grotesco, lo oscuro, lo oculto