Empecé a tomar fotografías en mi adolescencia, hace casi veinticinco años. Desde entonces, mi trabajo ha sido una meditación continua en torno al deseo, la pérdida y el papel de la fotografía como vehículo para el recuerdo. Mis imágenes a menudo funcionan como metáforas del funcionamiento de la mente: recopilando imágenes al mismo tiempo que dejo ir otras, desvaneciéndose como se desvanecen los recuerdos y aludiendo al hecho de que, históricamente, las fotografías también se han desvanecido. — Bill Jacobson