Es un viaje cíclico. Hablo de mi familia y la que biológicamente no lo es, pero que considero como tal. Exploro los roles que desempeñamos en nuestras relaciones emocionales, así como el refugio y el apoyo que encontramos en ellos. Reflexiono sobre la memoria, la similitud en nuestros patrones de comportamiento y lo que reflejamos en el otro. También sobre el paso del tiempo, los sueños y experiencias que construyen nuestra identidad.
B a B comenzó con un retrato de mi abuelo que mi abuela guardaba en su cartera, cuya dedicatoria dice así: ‘Cuando estés triste, míralo y piensa que estoy contigo’. En ese sentido, el poder que encierra una imagen para evocar recuerdos me permite explorar mi propia identidad. Y en esta exploración del caballo, que considero un miembro de mi familia, sirve de puente entre los diferentes personajes del proyecto, simbolizando la fuerza vital entre nuestros deseos inconscientes que dominamos y nuestra propia naturaleza humana.