Las fotografías de Kevin Lear son una intensa meditación poética sobre los espacios urbanos de Kent y Londres, que datan de 1971 a los años 1990.
A menudo filmadas al atardecer, las obras transforman paisajes callejeros cotidianos en formas escultóricas. Las fotografías están imbuidas de un presentimiento y una inquietud, y ofrecen escenas extrañas de un mundo que la lente del fotógrafo no resulta familiar.