Descubiertas por Cristóbal Colón en su cuarto viaje a América, las Islas Caimán fueron por excelencia el centro de la acción de los piratas del mar Caribe durante el siglo XVII. Situadas al noroeste de Jamaica, entre Cuba y Honduras, inhabitadas y sin control activo de la corona española, se convirtieron rápidamente en un santuario ideal para el desarrollo de la piratería. Hoy en día, esta nación de cincuenta mil habitantes se ha convertido en la quinta plaza financiera mundial, detrás de Londres, Nueva York, Tokio y Hong Kong. Existen unas quinientas entidades bancarias habilitadas, unas cien mil empresas registradas y en su jurisdicción se almacena la cuantiosa suma de 2, 1 trillones de dólares, suficientes para satisfacer las necesidades alimentarias y sanitarias en todo el planeta.